divendres, 22 d’abril de 2011

victim.




Y ahora gritaría así, con toda mi fuerza, si no fuera porque me da miedo, terror, romperme el corazón.





(Hoy vienes a mí y no sé qué pretendes que yo haga)

dimecres, 20 d’abril de 2011

Y ahora esto.


Y ahora esto.

Hace unos días escribí a alguien y le dije que necesitaba sentirme viva, comerme pájaros, bailar todo el día, hacer el amor por las esquinas.

Y ahora esto.

Las miradas. El roce de piernas. Las risas que intentan disimular un gemido que quiere estallar en mi garganta. Miro el móvil cada día a ver si me llama. Me llama. Sonrío. Hablo de banalidades no sé durante cuántos estúpidos minutos. Cuelgo. Siento cosas. Me divierto.

Pero no me siento bien. No me siento bien porque pienso en ti y me duele sentir que no quiero que vengas a verme, ahora no. Ahora que me siento deseada, preciosa, llena de estrellas. Ahora que he revivido todo eso que parecía más que muerto, tienes que volver.

Pues, ¿qué quieres que te diga? Ahora no me apetece.

Ahora tengo ganas de reírme de tonterías, de beberme dos, tres, cuatro, cinco litros de cerveza y lanzarme a sus labios. De irme a su casa a mirar una película y estar cero coma tres minutos con los ojos sobre la pantalla. Y posarlos sobre él. Sobre su cuerpo que tanto me excita. Y dejarme llevar por el calor de mis entrañas.

Creo que no quiero que ahora vengas porque me gusta verme en sus ojos. Me gusta reírme y que se ría y pensar calladita todo lo que le haría. Y sonreír. Sonreír por las obscenidades que he llegado a imaginar.

Es eso. Me siento deseada.

Tú me has despreciado, me has quitado las ganas de besarte. Y él se ha puesto delante. Así que no sé. Tampoco me siento mal. Simplemente me siento viva.

Y eso es lo que quería.

Eso es lo que necesitaba.

Eso es lo que escribí a mi amiga mientras lloraba por ti.

No sé. Quizás te has movido demasiado tarde. Quizás, sin darme cuenta, me he bajado del ring y estoy fumando marihuana y emborrachándome con litrosdealcohol.

divendres, 15 d’abril de 2011

Ida/vuelta


Has venido.

Has venido, me has tocado la mano, me has acariciado la nuca y te has vuelto a ir.

Entonces pienso: ¿para qué has venido? ¿para qué has traído este perfume si ahora vuelves a llevártelo dejando mi entorno con olor a pescado muerto, a madera corrompida, a agua podrida?

Has hecho que mi corazón se moviera rápido, otravez, que mis manos sudaran, mis labios se secaran y mi piel se sonrojara. Aunque he preferido ocultarlo y hacer comosinada, como si "nada" fuera la realidad, cuando la realidad es que ese nada era todo. Pero yo fingiendo, que así, dicen, que te hieren menos.

Y ahora te vuelves a ir. Y pienso: ¿para qué este nada que es todo, a ver, para qué?

Pienso que si te quedaras aquí, a mi lado, tocándome las mejillas mientras duermo, mi corazón se curaría solo solito solo. Porque sentiría tu mano sobre mi cara y ya no haría falta que hicieras más. Sólo acariciarme, mirarme y curarme con tu mirada. Ahora me acuerdo que me preguntaste qué tenías que hacer para curarme, túsabrás, te dije, pero ni siquiera yo sabía. Ahora sé. Mírame. Mírame mucho. Quédate aquí. Conmigo. Mirándome y besándome la nuca mientras duermo.

Pero te vuelves a ir. Te vuelves a ir y me quedo sola frente al espejo intentando que mi mirada sea capaz de curar, como la tuya.

dimarts, 5 d’abril de 2011

Sigopensando.


Ya lo dije hace un tiempo. Ponte los guantes de boxeo de una puta vez. Y sigues sentado en tu casa, fumando tabaco, fumando marihuana, bebiendo cervezas, ronconcocacola y mirando series de la tele.

Y yo me encuentro sola, absolutamente sola, en este ring que has contruído para mí y yo ni siquiera sé cómo se da un puñetazo. Me encuentro en una esquina del ring, en el suelo, sentada, esperándote, con la esperanza de que vengas, de que llames, de que me ayudes a levantarme del suelo y me enseñes a pelear y yo te enseñe a curarme y te sienta dentro, en medio de mi pecho, sintiendo que tu corazón se une al mío sin necesidad de nada más que un hola cariño, estoy aquí.

Pero nada. Ni una palabra. Y yo sigo en el ring, cada vez más cabreada, fumando cigarros sin parar, ahogando mis pulmones antes sanos ahora infectados de la mierda que tú me has traído. Con la esperanza, demierdaesperanzademierda, de verte aparecer en la puerta de mi trabajo con una tarta de besos y un abrazo de fresa.

Te he dado un plazo mentalmente para que te acerques al ring y te pongas, porfin, los guantes de boxeo. Pasado este plazo, seré yo la que baje y me marche a mirar la tele, fumando marihuana y bebiendo litros de alcohol.



Me recuerda a alguien bonito y me hace gritar y morirme del gusto del grito:
http://www.youtube.com/watch?v=TbD5mFBW73Y&playnext=1&list=PLB3B9BAE2BBEC9BD4








abatida.

dilluns, 4 d’abril de 2011

¿Cómo?


Hace unos días escribí sin tiempo, escribí casi sin palabras ni pensamientos. No sabía demasiado qué decir, porque no sabía demasiado qué pensaba. Y me agobié. Me agobié al pensar que no tenía nada dentro, que el tiempo se estaba comiendo mi cuerpo y mi mente y mis sentimientos. Y me asustó. Por eso pensé e intenté saber cómo estaba yo. Escribir como terapia. Como autoconocimiento. Ojalá hoy todo fuera igual. Ojalá mi cabeza estuviera pensando en el trabajo, en los planes para semana santa, verano, este fin de semana. Pero no.

Hoy estoy adentro. Muy adentro. Tanto que no puedo ni sacar la cabeza para respirar. Y me ahogo dentro de mis entrañas, mezclándome entre la sangre, las lágrimas y mi corazón teñido de negro.

Como cuando buceas en la piscina o en la playa y te fuerzas demasiado y acabas sacando la cabeza con ansias, con miedo de muerte, y el primer respiro duele, duele en el pecho, como si ardiera, como si no se acordara de respirar, ¿sabes lo que digo? Pues así me duele a mí ahora.

¿Cómo se hace para dejar de pensar? ¿Cómo acallo mi voz, la de dentro? ¿Cómo se hace para olvidar algo que te ha hecho estallar el corazón en lágrimas? ¿Cómo se puede volver a reír a carcajadas cuando sientes que sólo con respirar tu cuerpo flojea?

¿Cómo coño pueden seguir pasando los minutos, y la gente andando y hablando, mientras yo desaparezco del mundo de fuera y me meto dentro de mi piel para protegerme del mundo, para protegerme de ti, que tanto te quiero y tanto me duele quererte?

Hiciste plaf y borraste la sonrisa de mi cara, de mis pies, de mi ombligo. Ahora quiero que del mismo modo como lo hiciste, plaf, te borres de mí, se borren tus caricias, tus miradas, tus besos, tus palabras.

No quiero quererte más.



Sólo quiero dormir, sólo quiero soñar.
(tocadayhundida)



http://www.youtube.com/watch?v=StSbwwyyuo8&feature=related

mis palabras a tus ojos