divendres, 15 d’abril de 2011

Ida/vuelta


Has venido.

Has venido, me has tocado la mano, me has acariciado la nuca y te has vuelto a ir.

Entonces pienso: ¿para qué has venido? ¿para qué has traído este perfume si ahora vuelves a llevártelo dejando mi entorno con olor a pescado muerto, a madera corrompida, a agua podrida?

Has hecho que mi corazón se moviera rápido, otravez, que mis manos sudaran, mis labios se secaran y mi piel se sonrojara. Aunque he preferido ocultarlo y hacer comosinada, como si "nada" fuera la realidad, cuando la realidad es que ese nada era todo. Pero yo fingiendo, que así, dicen, que te hieren menos.

Y ahora te vuelves a ir. Y pienso: ¿para qué este nada que es todo, a ver, para qué?

Pienso que si te quedaras aquí, a mi lado, tocándome las mejillas mientras duermo, mi corazón se curaría solo solito solo. Porque sentiría tu mano sobre mi cara y ya no haría falta que hicieras más. Sólo acariciarme, mirarme y curarme con tu mirada. Ahora me acuerdo que me preguntaste qué tenías que hacer para curarme, túsabrás, te dije, pero ni siquiera yo sabía. Ahora sé. Mírame. Mírame mucho. Quédate aquí. Conmigo. Mirándome y besándome la nuca mientras duermo.

Pero te vuelves a ir. Te vuelves a ir y me quedo sola frente al espejo intentando que mi mirada sea capaz de curar, como la tuya.

4 comentaris:

  1. Precioso. Si después de esto no se queda toda la vida mirándote, es que no lo merece. Muchos ánimos

    ResponElimina
  2. y él lo sabe? él sabe lo que quieres? y a pesar de ello no prefiere hacer un alto en su camino y acercarse al tuyo para lamerte las heridas mientras duermes?
    como dice Airun... si después de esto no se queda toda la vida mirándote, es que no lo merece.
    ánimo!

    ResponElimina
  3. elieta, cualquiera se quedaría toda la vida mirándote. sencillamente porque eres delicada y preciosa. Si no puede valorar eso...mejor que se vaya. lejos.

    ResponElimina
  4. tequieromucho. ven a verme, anda (:
    juntas podemos hacer temblar riga

    ResponElimina

mis palabras a tus ojos