dijous, 27 d’octubre de 2011

(im)posible



Fue en una de esas noches cuando ocurrió. Allí, entre nubes de colores, seres imposibles y alas en lugar de brazos, allí, en el medio, las dos hermanas se encontraron. Se miraron durante un rato. Y, luego, se abrazaron. Fue un abrazo que duró para siempre. Un abrazo que después, al despertar, continuaban dándose. Empezaron a hacer cada noche el mismo ritual: se lavaban los dientes, se ponían el pijama, apagaban la luz y se metían juntas, en silencio, en la cama. Ninguna decía nada. Pero las dos estaban deseando cerrar los ojos, llegar al sueño y encontrarse de nuevo con su hermana. Empezaron a quedar cada noche en el mundo de los ojos cerrados. Unas veces bailaban, las otras reían, las otras hablaban, las otras jugaban…. Volvían a ser ellas. Durante la noche. Al despertar, el silencio volvía a reinar en el ambiente. Se habían acostumbrado a él, Claudia se había acostumbrado a ser amiga de los animales y María a ser amiga de los cuentos. Así que no hacía falta hablar durante el día. No hacía falta hablar en ese mundo que les había quitado a sus padres. No hacía falta. Preferían gritar, saltar, correr y quererse en el mundo de los sueños. En el mundo que no les había hecho daño. En el mundo en el que todo, absolutamente todo, era posible.

dijous, 20 d’octubre de 2011

Birds



Alberto nos contaba cosas del cielo, le gustaban enormemente las estrellas, la luna, las nubes, los cometas, la lluvia, el sol, los pájaros…sí, sobre todo los pájaros. Hablaba de ellos constantemente. Nos contó que tenía seis tipos diferentes en su jardín. No los tenía enjaulados Porque ellos son ellos son del aire, pero nos explicaba que siempre estaban allí, entre las ramas de sus árboles, esperando a que Jorge les pusiera la comida en el cuenco. Creo que eran sus amigos. Los únicos que tenía.


Un día, después de una sesión, le pedí que se quedara, Quédate, y se quedó. Estuvimos mucho rato hablando. Descubrí que era una persona llena de inquietudes, deseos y sueños, pero vi que había algo, algo en él que le impedía hacer eso realidad. ¿Qué es lo que tienes que tanto te frena Jorge?, Nada, Entonces ¿qué haces aquí, en esta terapia?, Conocer a gente, ¿Sabes que esta terapia es sobre complejos, verdad?, Claro por eso vengo, ¿Y cuál es el tuyo Jorge?, Que no soy un pájaro.


(la imagen es cortesía de una amiga, muy amiga que tengo clavada en el nózaroc)

mis palabras a tus ojos